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22jul/111

Kuta y Uluwatu… Surf, playas y sunsets en Bali

Publicado por italo

Dejamos el Tanjung Puting, esta vez en avión. Después de la primera experiencia preferimos no repetirla. Llegamos en poco mas de una hora a Surabaya donde cogimos un bus de noche con dirección a nuestro siguiente destino: Bali.

Entre cabezadas y ojos medio abiertos fuimos viendo de a pocos cómo entrabamos a Bali. Habíamos tenido una noche bastante pesada. Desde que llegamos al aeropuerto ya nos encontramos con nuestro primer percal, como diría Ana. Su mochila la habían puesto encima de algún contenedor de pescado y terminó con un pestazo insuperable. Incluso el conductor del taxi que nos llevó a la estación de buses puso una cara de pocos amigos cuando levantó la mochila y le vino el humillo aquel, y muy habilmente la giró en el aire para que no manchará el maletero, pobre hombre. En fin, cuando ya estábamos en el bus, a eso de las 2 de la mañana hicimos una parada en algún punto y me dí cuenta del frío que hacía, claro, yo iba en chanclas, camiseta sin mangas, bermudas y el aire acondicionado a tope, sin mencionar que fuera la temperatura estaba muy baja. Asi que a esperar que el conductor termine su cena para poder abrir el maletero y sacar algo de abrigo. Ana tuvo que tenerme abrazado para no congelarme en la espera. Pero ya una vez con el pantalon, polar, calcetines y demás, pudimos dormir tranquilos.

Nos despertamos a lo poco de llegar a Denpasar, la última parada de bus. Ya desde los atisbos de paisajes que tuvimos en el camino, pudimos vislumbrar el verde paisaje que nos iba a ofrecer Bali. Cuando llegamos a la estación nos encontramos con Mark, el chico inglés con el que habíamos hecho las clases de submarinismo en Koh Tao. Que Indonesia es lo bastante grande para encontrarse así. Después de una pequeña charla nos subimos a nuestro bus y nos fuimos a Kuta. Ya nos habían recomendado que no fueramos. Pero teníamos que verla. Una ciudad con muchas tiendas, creo que contamos 5 de Rip Curl en 3 calles seguidas, y plagada de guiris por doquier, a los que nos sumamos.

Encontramos un hostal muy bueno, un poco más caro que lo que habíamos pensado y visto, pero valía la pena. Además que empezaba la temporada alta y los precios estaba de alza... Ay temporada alta, que mal nos has venido! Al menos la habitación era muy bonita y que decir del hostal.

Kuta
Kuta